Javier Caboblanco

Creo que la solución está en la educación. Y me dedico a buscar formas divertidas de educar a mis alumnos.

La papiroflexia (el origami) es mi principal objeto de estudio y durante años he dado cursos, inventado figuras, montado exposiciones, impartido talleres…

Mi objetivo principal es la animación a la lectura. Pero eso… vamos haciéndolo poco a poco… hoja a hoja…

Soy maestro por profesión y por vocación. Plegador (o papiroflecta) por afición. Y, aparte de esto un sinfín de cosas más que, de una manera u otra, tienen que ver con mi trabajo: cuentacuentos, músico, actor, payaso, expositor, juglar, dibujante, inventor.

Comencé a plegar y a trabajar el mismo año. Y eso ha hecho que mi ocio y mi negocio hayan ido unidos durante todo este tiempo.

Sostengo que todo puede ser explicado mediante el plegado de papel. Todas las asignaturas y todos los conceptos que manejamos en Primaria los he trabajado a través de la papiroflexia a lo largo de estos años.

Pero lo que más me interesa últimamente es trabajar la animación a la lectura mediante el papel plegado y las exposiciones de papiroflexia que voy mostrando en colegios, institutos, bibliotecas y allí donde estén interesados en ellas.

En un esfuerzo por mejorar mi formación he trabajado otra faceta del papel: el papel maché. Y gracias al  trabajo con esta técnica estoy consiguiendo un sueño antiguo: llevar a los colegios exposiciones que, de otra manera, serían imposibles. Con la idea de “llevar los museos a las aulas” he montado exposiciones sobre la Prehistoria, Egipto o el arte visigodo.

Todo me interesa porque todo es susceptible de hacer mis clases más atractivas. Y así, lo mismo uso la música en clase que el teatro de sombras, el kamishibai que la papiroflexia, la lengua de signos que el yoga o las artes marciales

Me encanta mi trabajo. Me apasiona educar. Y me siento feliz de ser maestro.

Compartir en: